7/27/2014

El Hovercraft que pasó por Tánger

En este artículo Ricardo Bustos recuerda la llegada del primer Hovercraft a Tánger y su protagonismo directo, como fotógrafo delo Diario España al plasmar en fotos para la historia aquel el acontecimiento.


El Hovercraft que pasó por Tánger   

Por Ricardo Bustos.


http://3.bp.blogspot.com/-enIYtSASNdg/UehVmGRVz_I/AAAAAAAAG30/F67bwZNOkkc/s320/hovercraft2.jpg

 Corría el año 1967. Por aquellas fechas, trabajábamos en la administración del Diario España. Gracias a mi afición a la fotografía tenía  amistad con Deffuf, que era el fotógrafo oficial del periódico y compartía con él charlas, anécdotas y algún que otro pequeño reportaje de sociedad, de forma filantropica, (no cobraba un duro). Un buen día, de las veces en  las que aparecía por la oficina, me dijo:

    -“Ricardo mañana sábado te vienes conmigo, que vamos a cubrir un acto que te va a gustar”-.
    Y sin más explicaciones me dejó con la incógnita de qué tipo de fotos íbamos a realizar.
Naturalmente al día siguiente estaba como un clavo, esperándolo, a la hora prevista. Nos subimos a su coche y nos dirigimos al puerto. Cuando llegamos a la altura del “Titán” aparcamos, y caminamos hasta  donde atracaban los buques. Había un grupo de personas, que cuando las vi de cerca, me turbaron un poco,  reconocí a varias autoridades, entre ellas al Gobernador, al Cónsul Inglés… y me dije: “Que pinta aquí Ricardito, con una cámara en bandolera y sin ser fotógrafo profesional”. Rápidamente se solucionó el “problema” ya que Deffuf me presentó como su ayudante. Así que, sin más dilación, comencé mi trabajo tomando fotos del  grupo.

http://1.bp.blogspot.com/-oMfVPAto4yI/UehV25mBysI/AAAAAAAAG4U/5UD26NDzDWk/s320/hovercraft7.jpgPero, ¿qué es lo que había detrás de ellos, en el agua? Todavía con mi aturrullamiento no lo había descubierto. Así que me acerqué al borde y lo que vi fue un ingenio flotando, con una hélice en la parte de atrás, como la de un avión.

El trabajar en el Diario me  había dado una serie de conocimientos sobre temas variados, gracias a mi curiosidad y mis ganas de conocer, que me llevaban a los archivos y a preguntar y ver fotos de artilugios de todo tipo. Por lo cual pude identificar con facilidad el aparatejo. Era, un Hovercraft.

Este ingenio, que en español podíamos llamarlo aerodeslizador, funcionaba mediante unas turbinas que insuflaban aire hacia abajo, bajo el casco,  que quedaba recogido por unos faldones que iban alrededor, y que al chocar este aire con la superficie, fuese agua o tierra, empujaba a la nave hacia arriba, “despegándola” unos cuantos centímetros del medio en el que estuviere. Después para su desplazamiento, utilizaba como propulsión la hélice de avión que llevaba en la popa obteniendo así una gran velocidad y con unos alerones verticales que tenía a continuación, se direccionaba el vehículo desviando el flujo a babor o estribor, según fuera necesario cambiar el rumbo.       






http://1.bp.blogspot.com/-YCg7ISUnQgs/UehVpeJkWcI/AAAAAAAAG38/X5mo8Ot18bc/s1600/hidro.jpg

El motivo de la visita del Hovercraft a Tánger, fue debido a que quería realizarse un enlace rápido por mar con Gibraltar y por aquellas fechas, recordad que estaba cerrada la “verja” con La Línea, los gibraltareños que querían ir a España, tenían forzosamente pasar por nuestra ciudad. Para ello se utilizaba el Mons Calpe, transbordador construido en Inglaterra en 1954 y adquirido y puesto en servicio por la Cía. Bland en 1964, que se ocupaba del transporte de pasajeros y coches, entre  Gibraltar y Tánger y la verdad es que era algo lento. Solo había ese medio o bien inclinarse por el avión, más oneroso.
    
http://4.bp.blogspot.com/-4U--4HaeYGY/UehVxuYovsI/AAAAAAAAG4M/nM3_-U7R4SA/s320/hovercraft6.jpgEn esa época se estaba utilizando una “lancha rápida”, Aliscafo o Hidrodeslizador, entre Tarifa y Tánger y también entra Algeciras y Tánger.  Un hidroala (hydrofoil en inglés), que es un tipo de barco completamente distinto al aerodeslizador, ya que su casco, es como el de un navío normal, pero sobresale del agua cuando la velocidad es lo bastante elevada para provocar la acción de un plano de sustentación o ala, adosado bajo el mismo, que funciona basándose en el  principio de las alas de un avión. Al aumentar la velocidad, el ala sumergida, por estar en un plano inclinado en relación con la superficie, impulsa el casco hacia arriba despegándolo del agua, haciéndolo navegar sostenido  por la misma y obteniendo así una gran velocidad al disminuir prácticamente en un setenta por ciento la  fricción con el agua.                                                   

Este procedimiento, en el estrecho tenia algunos inconvenientes, el primero el levante,  cuando habían olas de cierta altura no se podía utilizar el sistema de planeo y el segundo, que las “alas” sufrían muchos impactos y surgían averías frecuentemente.
    
Por estas circunstancias pensaron que el Hovercraft al deslizarse por encima del agua en un cojín de aire, sin ningún tipo de fricción podría solucionar los problemas que se producían con el hidroala y se solicitó a la compañía Cunard la exhibición, para poder apreciar las bondades que podía proporcionar y ese día nos enviaron  el “hidro” que iba en un transatlántico que había recalado en Gibraltar.
    
Bien, pues comienza la historia, nos subimos al Hovercraft, yo también,  pusimos rumbo a la bocana del puerto dirigiendo su proa hacia Gibraltar. El interior era como un autobús, salvando las distancias, unas ocho filas de cuatro asientos divididas por un pasillo central. Como tripulación, llevaba un piloto, un radioperador y un mecánico.

http://2.bp.blogspot.com/-utWwLwoiGcg/UehVs48bi3I/AAAAAAAAG4E/DizetnKGP0M/s320/hovercraft1.jpgEl mar estaba precioso y cuando nos dimos cuenta estábamos ya pasando a la altura de  Punta Carnero, el faro de Algeciras y no habían transcurrido ni quince minutos. Seguidamente nos acercamos a la “Roca”, sin desembarcar, no llevábamos pasaportes, dimos media vuelta y para Tánger de nuevo.

Una vez llegados enfiló hacia la playa y se dirigió hacia la altura del balneario El Deportivo, frente al Hotel Rif, y nos dejó a cincuenta metros de él, playa adentro. No os voy a relatar detalladamente el pánico que despertó entre la gente que estaba jugando al futbol, o paseando. Salieron todos despavoridos y después, cuando vieron que no había sido un “accidente” y que el navío también “navegaba” por tierra, se acercaron, curiosos,  para verlo de cerca.


Embarcamos de nuevo y finalizó la travesía en el mismo punto del puerto donde comenzó.     Para mí fue una experiencia muy agradable, obtuve un buen reportaje y como prueba de ello ilustro estas líneas con algunas de las fotos que hice.
    
Nunca llegó a utilizarse este artilugio, quizás fuese porque no pudo crearse una compañía naviera que lo financiara, o que se pensara que no iba a ser verdaderamente rentable, la cuestión fue que seguimos muchos años más con el Mons Calpe.
  

Nota: Las fotos del Mons Calpe y del Aliscafo, son imágenes obtenidas de Internet.

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