4/11/2011

Han transcurrido sesenta años

Han transcurrido 60 años…y me decido, con beata sumisión a poner en letra impresa,   que siempre tanto me ha intimidado, lo que fue para mí una  época de  pocos pero  intensos años  de mi infancia la que viví en Villa Sanjurjo, desde que al comienzo de la primavera de 1945 llegué con mi familia a un lugar recóndito de la geografía que yo desconocía y que sólo con la referencia de los mayores pude situar en el mapa del Protectorado Español ¡Uf, pues sí que estaba lejos! Pero sucedió algo que no podía sospechar, a este lugar “perdido”  llegué a amarlo tanto como a mi Tánger natal.

Memoria y vivencias de la familia Iglesias-Pérez en Villa Sanjurjo

La estancia de la familia Iglesias-Pérez, mi familia, en Villa Sanjurjo fue de muy corta duración, llegamos procedentes de Tánger al comienzo de la primavera de 1945, cruzando la cordillera del Rif, nevada por aquellas fechas en Ketama, y siguiendo el autocar a una vetusta máquina quitanieve durante largas horas, para el disfrute de mis ojos infantiles. Duró esta estancia solo hasta Marzo de 1948. Pero fue lo suficiente para que este período de mi infancia (de los 9 a los 12 años) dejara en mí una huella  imborrable esas vivencias, que ha quedado en mi recuerdo como el más intenso y feliz de mi niñez.