4/28/2010

Alfonso Fuentes habla de Antonio Fuentes

La Galeria Mercedes Urquijo (calle Bárbara de Braganza, 4 – 1º dcha.28004 Madrid) presenta a partir del próximo 6 de mayo una exposición del pintor tangerino Antonio Fuentes con obra que procede de los fondos de la familia Fuentes. Con ese motivo Tánger y otras utopías ha entrevistado a su sobrino Alfonso, quien más ha batallado y batalla por mantener presente el recuerdo de este gran pintor y su obra. Pinche a continuación para leer lo que cuenta.



El próximo día 6 de mayo se inaugura en la Galería Mercedes Urquijo una exposición de la obra del pintor tangerino Antonio Fuentes que lleva por título La soledad creadora. Es una iniciativa por la que felicito a la familia Fuentes y a la Galería. ¿Qué trae de nuevo; qué van a encontrar en ellas quienes la visiten?

En la galería vamos a presentar Desnudos, Flamencos y Escenas Tangerinas, es decir, series que abarcan desde 1930 hasta 1965, cuando Fuentes pasa a realizar una obra simbólica (Las Catedrales ) y abstracta, que será objeto de una siguiente exposición igualmente en la galería de Mercedes Urquijo.

El pintor Antonio Fuentes, al igual que el escritor Antonio Vázquez y otros artistas e intelectuales españoles tangerinos o relacionados con Tánger, han sido relativamente postergados en la memoria colectiva universal de la ciudad en beneficio de un breve –en el tiempo tangerino- grupo de norteamericanos, que simboliza Paul Bowles. Sin pretender ninguna exclusividad para la aportación española ¿a qué cree que se debe este olvido relativo, a desinterés oficial español o a que los españoles valoramos menos lo propio que lo ajeno?

Es difícil el reduccionismo. Yo creo que tiene que ver con la diferencia insalvable de vida, en todos sus aspectos – económico, social, artístico, cultural ….que se llevaba en Tánger frente al día a día de la España de después de la guerra. Tánger era lo que no era España en ese momento.

Pero ahora sí es el momento de recuperar no sólo a los grandes nombres españoles, sino la misma “ españoleidad “ de Tánger. Ya lo decía Pérez – Galdós a principios del siglo XX: “ El Zoco Chico de Tánger es como la Puerta del Sol de Madrid ”

La ciudad de Tánger, sus gentes y sus costumbres, está presente de forma muy dispar en los pintores españoles que vivieron en la ciudad largas temporadas como José Tapiró o Julio Ramis. ¿La pintura de Antonio Fuentes cómo “respira” a Tánger: en el color, en su luz, en sus temas, en sus misterios….?

En Fuentes todo es Tánger. A su vuelta de realizar el circuito europeo de formación, Fuentes vuelve a Tánger y lo retrata con el expresionismo siempre latente en su obra, con un expresionismo alegre, festivo, lleno de color. Incluso en la serie de las “Catedrales “ Fuentes representa Tánger en su convivir pacífico de las tres religiones: Católica, judía y árabe.

Parece que es  posible que en el futuro la ciudad de Tánger cuente en la casa-estudio donde vivió y trabajó Antonio Fuentes con un museo que lleve su nombre.  ¿En qué  situación se encuentra ese proyecto? ¿Podemos esperar un desenlace positivo próximo?

El actual equipo de gobierno de la ciudad está trabajando firmemente en la constitución del Museo y de la Fundación Fuentes. Estamos en los momentos iniciales de la constitución y, con la ilusión de todas las partes implicadas, se salvará cualquier obstáculo que se pudiera plantear.

El nombre de la familia Fuentes está asociado y soldado a la memoria de Tánger de la primera mitad del siglo XX e incluso antes. Una “pensión Fuentes” aún perpetúa su nombre hoy día en el  Zoco Chico. ¿Cuándo llegó la familia Fuentes por primera vez a Tánger? ¿Por qué se expatrió?

Los hermanos Fuentes, Antonio (mi abuelo ) y su hermano José llegan a Tánger a finales del siglo XIX, por motivos puramente empresariales. En 1914 inauguran, en la sede de la Embajada Austro-Húngara, el Hotel Fuentes, que se convierte en el centro neurálgico de la vida socio – cultural de Tánger.

Alberto España, el referente obligado y clásico de Tánger, se refiere en su libro La pequeña historia de Tánger a aquella famosa institución que se llamó el Café Fuentes del Zoco Chico. En su segunda obra  aún inédita Confesiones de Alberto España el autor refiere que el Café Fuentes y el Café Central  se repartieron la clientela popular y republicana el primero y la conservadora y falangista el segundo. Cuenta numerosas anécdotas de los frecuentes silletazos que se propinaron los parroquianos de uno y otro café  consecuencia tal vez de que sus respectivos clientes estaban a veces casi codo con codo debido a lo exiguo del espacio que ambos cafés compartían.  ¿Qué hay de cierto en ello?

Indiscutiblemente el Hotel y el Café Fuentes reunían a las clases liberales de Tánger, y en un espacio verdaderamente tan reducido, y en un tiempo tan convulso,  se podrían dar todo tipo de enfrentamientos entre las dos clientelas.

Lo que sí tengo certificado por mi padre, Carlos – el hermano menor de Antonio – es que en plena guerra de España, la Armada Italiana desembarcó en Tánger y se enfrentaron a los franceses que estaban sentados en el Café Fuentes. Posteriormente asaltaron el Hotel, destrozándolo. Sólo permaneció firme a pie de cañón mi abuelo, que se negó a abandonar el salón del Hotel.

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