8/02/2009

Tánger vista por el catalán Tomás de Comín en 1822

Tomás de Comín estuvo seis meses en casa del Cónsul General de España en la ciudad de Tánger durante el trienio liberal. Sus cartas fueron publicadas por primera vez en Barcelona en 1825 en Piferrer. La correspondencia era al poeta y político Manuel José Quintana que tras haber pasado en prisión en la ciudadela de Pamplona los seis años inicuos de 1814 a 1820 era con los liberales Presidente de la Junta Protectora de la libertad de Imprenta y de la Dirección de Estudios y Secretario de la Interpretación de Lenguas.



Datos tomados de Lijera ojeada o breve idea del imperio de Marruecos en 1822
Cartas a D. Manuel José Quintana
ExLibris Hiperion 1995



El libro fue publicado cuando ya España estaba en el segundo periodo absolutista de Fernando VII y Quintana ya había sido desposeído de sus cargos. La primera carta está fechada en Tánger el 31 de Julio de 1822 y dice así:

“Verdad es que Tánger, visto desde la Bahía de su nombre, sorprende por la extravagancia misma de su exterior y produce cierta ilusión….Cercado de almenas, cubierto su frente con algunos castillejos y baterías avanzadas y protegido por una alcazaba construida en la cumbre del cerro que lo domina, este pueblo impone de pronto algún respeto con las apariencias de una fuerza que vale poco en realidad, puesto que sea fácil tomar tierra fuera del alcance de sus fuegos y ganar las alturas que lo rodean..lo primero que se descubre es su espaciosa alcazaba, cuyo recinto contiene un palacio y un jardín de corta extensión, la tesorería del rey, la cárcel pública, la casa del bajá y las habitaciones o cuarteles de la guarnición.

Desde el pie de esta ciudadela se va extendiendo desordenadamente el resto de la población hasta llegar bien cerca de las lenguas de agua..Casitas de azotea, blanqueadas por de fuera con emparrados y crecidas higueras que suben desde sus patios..minaretes de vivo colorido de los azulejos que lo cubren..las suntuosas viviendas de los cónsules y con especialidad del de España y en fin las varias banderas de las naciones amigas, que ondean mezcladas con los estandartes del islamismo y pendones de Marruecos...Mas infelizmente, en aproximándose a ella el espectador, todo el encanto desaparece y la ilusión cesa....es necesario ser sacado del barco a hombros de marineros por estar enteramente desecho el muelle..(y Tánger con sus) arenales y escombros parece un lugarón de mala muerte rodeado de murallas medio caídas, extremadamente feo y sucio y, en una palabra, digna mansión de estos moros incultos y miserables..zaguanes interiores...tiendecillas de mercaderes judíos..principal mezquita, obra de mérito en su clase.....viven en casuchas y el único ajuar doméstico consiste en algunos pucheros y platones de barro, una mala alfombra o bien esteras y jaiques raídos y sucios que sirven de lecho a entrambos sexos.

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