8/16/2009

La primera escuela de medicina de 1886

La primera escuela de medicina, muy rudimentaria por cierto, fue creada en Tánger por el médico militar de la Legación española D. Felipe Ovilo Canales. No era ni una escuela ni una facultad. Allí se enseñaban esencialmente conocimientos prácticos y sobre la práctica.



El Dr. Felipe Ovilo Canales

En 1877 llego a Tánger Felipe Ovilo Canales, médico militar de la Legación Española. En 1886 creó una Escuela de Medicina a la que asistían dos misioneros franciscanos, tres marroquíes y algunos españoles. Si fue iniciativa del Dr. Ovilo o del P. Lerchundi, poco importa, lo interesante es que uno apoyo al otro y así surgió esta Escuela.

Tenía un carácter práctico y elemental, no se piense en una Facultad.Al inaugurarse el Hospital Español el domingo 25 de Noviembre de 1888, la Escuela de Medicina del Dr. Ovilo pasó a unos locales en los bajos del edificio. Duró hasta 1892 y desapareció "sin que hayamos podido averiguar las causas de su desaparición, al cabo de algunos años, en vida aun de sus fundadores"14.

El Dr. Ovilo se traslado en 1909 a Madrid donde murió. Escribió varias obras sobre Marruecos. Sin embargo, siempre es necesario contar otras opiniones. Así Julián Ribera Tarrago en Disertaciones y Opúsculos dice: "La ponderada Academia de Medicina que establecimos en Tánger con las más risueñas esperanzas y promesas, alcanzó un gran triunfo consiguiendo atraer, con halagos y otras cosas positivas, a dos o tres moros sin preparación científica de ningún género, para que les enseñara el arte de curar un doctor español, el cual, no sabiendo el árabe ni otro dialecto marroquí, les daba lecciones por señas o por mímica, como los sordomudos. Que de extrañar es, supuesto tan singular método pedagógico, que luego la Academia se hallase por completo solitaria sin alumnos a quien enseñar, ni siquiera por mímica, los modernos adelantos de la ciencia médica.

3 comentarios:

  1. Estimado Sr. del Pino:

    me llamo Francisco Javier Martínez-Antonio y he publicado algunos trabajos sobre el doctor Ovilo Canales, sobre el que sigo investigando en la actualidad. Debo decirle que, aunque me alegra que la existencia de la Escuela de Medicina de Tánger sea constatada en su blog (lo cual no sucede muy a menudo), discrepo de algunas de sus afirmaciones.

    1. Es importante decir que la Escuela fue creada por Felipe Ovilo porque la idea de formar personal local estaba fuera de los planes de los franciscanos, orientados a la asistencia benéfica. Ciertamente, el padre Lerchundi contribuyó a que la Escuela pudiera funcionar al ofrecerle un local en el que instalarse y la cobertura del prestigio franciscano, pero él nunca habría realizado esa iniciativa.

    2. La Escuela funcionó hasta 1899 por lo menos (quizás hasta 1902 o 1904) Cuando Ovilo fue obligado a dejar Tánger para ir a la Guerra de Cuba, le sustituyó como director su compañero el también médico militar Joaquín Cortés. Fue aquella guerra la que desbarató muchas de las iniciativas españolas en Marruecos al llevarse a militares que estaban destinados allí y que en muchos casos ya no volvieron; al faltar dinero después del desastre; al ocupar otros países, especialmente Francia, el lugar que tenía España en muchas instituciones y ciudades marroquíes antes del 98.

    3. La opinión de Julián Ribera, a pesar de su prestigio como arabista, es similar a otras críticas infundadas que recibió Ovilo en publicaciones y prensa de la época. Es cierto que la Escuela fracasó por el escaso número de estudiantes que tuvo. Sin embargo, esos estudiantes recibieron formación médica y trabajaron como médicos en diversas expediciones militares, en el lazareto de Mogador y en otros destinos que he ido localizando. Además, no fueron solo 3 sino unos 8 los que terminaron sus estudios. La enseñanza que se daba en la Escuela no era la de una Facultad europea pero conviene recordar que el propio Ovilo tuvo una formación irregular en la Escuela Libre de Medicina que se creó en el Hospital Provincial de Madrid después de la revolución de La Gloriosa en 1868. Finalmente, el Dr. Ovilo tenía un buen conocimiento del árabe, aunque las clases debieron darse en español, al menos en los primeros años.

    Le hago estos comentarios con todo respeto pero también con el convencimiento de conocer el tema en profundidad.

    Atentamente

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    1. El doctor Joaquín Cortés Bayona era mi tatarabuelo. Un hombre con una vida muy interesante. Un saludo! Pilar.

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  2. Hola Francisco Javier: Si quieres publicar un artículo tuyo sobre la escuela, esta página está a tu disposición. No tienes más que enviarlo.

    Saludos cordiales

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