8/11/2009

Judíos en la prensa tangerina

Los judíos de Marruecos y de Tánger en particular desempeñaron un papel relevante a partir del wiglo XIX en el surgimiento de una prensa moderna y de calidad. Numerosos autores se han referido a este hecho singular y notable pero no existía, a mi conocimiento, un estudio pormenorizado sobre el particular. Jacobo Israel Garzón ha llenado esa laguna.


Los datos aquí presentados proceden del libro:
Los Judíos hispano-marroquíes.
Jacobo Israel Garzón
Hebraica Ediciones y
Ediciones Casa Sefarad–Israel–Madrid

Sobre el libro en cuestión ha escrito la siguiente critica el Dr. José Edery (A rofé mibaquer minsefarim-El tebíb que critica los libros): Los Judíos hispano-marroquíes abarca un periodo comprendido entre 1492 y 1975, y pretende dar una visión general de la historia y características socio-culturales de los judíos sefarditas de la región de Marruecos que abarcó lo que fue protectorado español. Se describe así mismo entre otros vestigios, el extenso legado que dejaron estos judíos sefarditas en dicha zona a través de sus sinagogas, juderías, cementerios, el folclore, las fiestas etc, y de modo muy especial el típico lenguaje judeo-español o jaquetía.

Imprentas, revistas, periódicos y periodistas

Imprentas

Se sabe que en el primer tercio del siglo XVI los judíos españoles y portugueses que se habían instalado en Fez pudieron disponer de una imprenta en caracteres hebraicos entre 1516 y 1524. Al parecer los instrumentos tipográficos de Híjar (Teruel), los había llevado Eliezer Toledano a Lisboa. De ahí, una parte la llevó León Guedaliá a Turquía, y otra la llevó su dueño, junto con Samuel Isaac, a Fez. Allí se imprimieron siete libros, entre ellos el Compendio de las Leyes de R. Abudarham. La paralización de la actividad de la imprenta se debió, al parecer, al embargo del papel que los españoles impusieron en Marruecos, y su dueño se llevó la imprenta a Salónica, donde floreció su comercio.

Desde 1524 los autores judíos marroquíes tuvieron que imprimir sus obras fuera del país, en Italia, Salónica, Estambul, Amsterdam e incluso en Polonia, utilizando internamente durante varios siglos el sistema de manuscritos y copias para el desarrollo de su cultura.

Ya en el siglo XIX aparecieron en el Norte del país imprentas con caracteres latinos, establecidas para el desarrollo de la Prensa, desarrollo iniciado en Tánger por ser la ciudad más occidentalizada del país, y en el que colaboraron numerosos judíos.

Hasta el final del siglo XIX no reaparecería una imprenta hebrea entre los hispano-marroquíes, la de Salomón Benaioun en Tánger, que se destinó en buena medida al desarrollo de una prensa en judeo-árabe con caracteres hebreos.

Los judíos en la prensa general de Tánger

Entre 1877 y 1880 antiguos alumnos de la escuela de la Alianza en Tánger mostraron una vocación por el periodismo, escribiendo en la prensa gibraltareña y española, ya que no existía una prensa local, pero ésta comenzó pronto su andadura, colaborando los judíos desde el primer momento de un modo fundamental.

Al Magreb al Aksa
En 1880 llegó a Tánger un curioso personaje gibraltareño, Gregorio Trinidad Abrines, quien estableció la primera imprenta de la ciudad. Tres años después apareció el primer periódico, en lengua inglesa y de periodicidad semanal, de la ciudad, Al Magreb al Aqsa (El extremo Occidente). Unos años más tarde, el mismo periódico cambió de idioma, pasando al castellano.

Le Reveil du Maroc
En julio de ese mismo año apareció un segundo periódico, también semanal (salía todos los miércoles), fundado por un judío tangerino Levi A. Cohén, nacido en 1844, que era colaborador de The jewish World, del Jewish Chronicle y de l'Exportation francaise. Este periódico Le Reveil du Maroc se escribía en lengua francesa. A la muerte de Levy Cohén, en 1899, Haim Benchimol, que colaboraba con La Unión Comercial de Madrid, continuó la labor hasta su propia muerte en 1906, fecha en que el periódico dejó definitivamente de aparecer. Al cuerpo editorial del periódico perteneció Josué Benchimol.

The Times of Morocco
En 1884, un ciudadano inglés, Edward Meakin, instalado en Tánger, creó otro periódico de frecuencia semanal y lengua inglesa, The Times of Morocco.

La Africana
En 1885 apareció el cuarto periódico de la ciudad, este ya en lengua española, La Africana, creado por un inglés de Gibraltar, Eduardo Hanglen. El periódico era humorístico y satírico, y permaneció en el mercado un año hasta su cierre en 1886.

El Eco Mauritano
Con la colaboración de dos judíos tangerinos, Isaac Toledano e Isaac Laredo y del gibraltareño Agustín Lugaro, apareció en 1896 la segunda imprenta de Tánger y el quinto periódico de la ciudad, El Eco Mauritano, que salía miércoles y sábados y estaba redactado en español. Después de algunos años, tanto Toledano como Laredo abandonaron la redacción para dedicarse a sus negocios, y Lugaro continuó siendo el único responsable de El Eco Mauritano, que perduró hasta los años treinta del siglo pasado.

Isaac Toledano, nacido en Tánger en 1864, formado en la Alianza Israelita, abandonó el periodismo para dedicarse a la banca en Tetuán, ciudad en la que fue Presidente de la comunidad judía, donde casó con Preciada Garzón y donde falleció. Isaac Laredo (Tánger 1866-1946), colaborador de El Defensor de Granada, fue autor de Memorias de un viejo tangerino, y de él dijo el profesor Francisco Cantera Burgos que "poseía las más altas cualidades de un espíritu piadoso y cultivado".
En el periódico fue redactor Menahem Attias (Tánger 1864-Casablanca 1942), erudito y políglota, quien fue Canciller del Consulado de Brasil entre 1898 y 1900 y miembro del Comité de la Comunidad Israelita hacia 1920.

Diario de Tánger
En 1889 apareció el Diario de Tánger, que perduró hasta 1894. En él escribía Pinhas Assayag, que con el seudónimo Veritas fue corresponsal de varios diarios de Madrid, como El Imparcial, Patria, El Liberal y El heraldo de Madrid, y creó un diario de no muy larga vida, Le Maroc.

La Crónica
En 1893 David Shriqui, Isaac Laredo y Leopoldo Onetto fundaron otro diario, llamado La Crónica, que se intitulaba "órgano defensor de los intereses internacionales y locales del Imperio de Marruecos". Aunque el periódico comenzó siendo diario, pronto pasó, en 1898, a editarse dos veces por semana, para desaparecer en 1900, a la muerte de Leopoldo Onetto. Dos veces, en 1921, durante casi un año, y en 1925, aparecerían otros periódicos en Tánger con la misma cabecera. David Shriqui fue periodista, y pasó a vivir a Ceuta, donde fue autor de una obra, Ceuta antigua y Moderna, que vio la luz mucho después de su muerte, en 1965. Además de Shriqui y de Laredo, fue redactor del periódico Mosés Marrache (Tánger 1864-1936), formado en la Alianza lsraelíta, políglota y erudito.

El Porvenir
En 1900 apareció, subvencionado por el Gobierno español, EI Porvenir que perduró hasta 1938, fecha a partir de la cual fue continuado en cierta medida por el diario España. Estaba dirigido por Francisco Ruiz López, quien había sido redactor de La Crónica. En El Porvenir colaboraron algunos judíos, como Abergel y Mesod Benitah.
Mesod Benitah, nacido en Tánger en 1877, fue escritor y periodista. Colaborador de este y de varios periódicos tangerinos, como El Eco Mauritano, El Heraldo de Marruecos y Adelante, publicó numerosos artículos en Pluma y Lápiz, Diario de Reus, La tribuna Española, etc. Protegido del pintor José Tapiró, heredó el Museo Tapiró, después llamado Museo Benitah, en la Fuente Nueva. Escribió la monografía sobre su mecenas para el Diccionario Espasa. El mismo fue protector del pintor Juan Cintrano.

La Duda del Progreso Marroquí
En 1909 apareció, dirigido por David Shriqui, otro periódico, la Duda del Progreso Marroquí, del que solo se publicaron dos números.

Tangier Times
Hacia 1920 apareció el Tangier Times, fundado y dirigido por Monti Cercos. Monti había nacido en Mogador hacia 1893 y se estableció en Tánger. El periódico duró poco tiempo, pero Monti fue corresponsal del The Times de Londres en la ciudad hacia 1939.

El Heraldo de Marruecos
El Heraldo de Marruecos, que perduró de 1925 a 1932, fue fundado por Manuel L. Ortega, un hombre que tuvo mucho que ver con los judíos de Marruecos y con los de España, muy en particular con Ignacio Bauer, el primer presidente de la Comunidad judía de Madrid.

Veamos lo que escribe Alberto Pimienta sobre el diario, del que fue redactor-jefe, y sobre su fundador:"...empresa a la que logró con gran simpatía y sus enormes dotes de persuasión, arrastrarme como redactor-jefe, director de hecho, puesto que Ortega solo venía a Tánger de tarde en tarde, siempre apremiado por nosotros, ante exigencias crematísticas que dificultaban la marcha administrativa del periódico.

Ortega, como de costumbre, concebía admirablemente y organizaba a maravilla, pero sin firme económica que pudiera sustentar lo organizado. Ortega, como he dicho, un jerezano de gran inteligencia para la concepción de grandes empresas, que no para su administración, dotado de un pode fascinación peligrosísimo para quien cayera en su ámbito, pero liozo -según su ceceante expresión- y trapalón, que había hecho de la mentira un arte poderoso y sutil en el que no tenía igual. Escribió un libro, Los Hebreos en Marruecos, que le dio merecida fama por la brillantez y el acierto con que desarrolló el tema.

Creó en Madrid una gran empresa editorial bien concebida, pero, como de costumbre en sus creaciones, mal administrada. La empresa fracasó y su fracaso ocasionó la ruina de los que habían financiado el negocio. Poseía, en suma, unas grandes alas y dotes indiscutibles de creador, pero habría necesitado a su lado quien le supiera imponer normas administrativas, de las que no tenía la menor idea. Su fantasía y su prodigalidad -era blando de corazón y espléndido sin método- se desorbitaban de continuo. Murió pobre y olvidado..."

En el Heraldo de Marruecos colaboraron varios periodistas judíos entre ellos Samuel Benchetrit y Jacobo Bentata. Samuel Benchetrit había nacido en "Tánger, donde ejerció el Periodismo con el seudónimo de Samtrit; emigrado a la Argentina Falleció en Buenos Aires muy joven, antes de 1935. Jacobo Bentata, nacido en "Tánger hacia 1895, escritor y periodista, además de en el Heraldo de Marruecos, en La Revista de la Raza y en La Esfera, donde publicó diversos cuentos entre 1926 1929; es autor de El Juglar de los zocos, antología de cuentos, muchos de ellos publicados anteriormente en La Esfera; Clara como el Sol, y Eutrapelias. Se estableció tras la guerra civil en Caracas, donde fundó un bufete de abogados"' y donde falleció.

El Magrebí
Tras el cierre de El Heraldo de Marruecos, Alberto España, con el apoyo de Joseph Hasan, fundó en 1934 El Magrebí, periódico en el que también escribía Jacobo Bentata y un poeta, Rafael Duyos, sin duda el más importante poeta de lengua española de Tánger.

Diario España
En 1938 apareció el diario España, que perduró hasta 1967. Samuel Cohén fue subdirector del diario y director del "Suplemento Semanal". Samuel, nacido en Tetuán, hijo de Moisés Cohén Laredo, que había sido presidente de la Comunidad Israelita de Tetuán, se crió en Tánger. Es autor de dos libros de crónicas, y colaboraba con el ABC de Madrid bajo el seudónimo de Claudio Laredo. Publicó también diversos artículos en la revista madrileña Africa entre 1949 y 1951

Además de la prensa general, desarrollada en gran parte por judíos y en cuya redacción colaboraron ampliamente, existió una prensa exclusivamente dedicada a la población judía.

Kol Israel
Probablemente el pionero de los medios judíos fue el semanal Kol Israel, escrito en árabe con caracteres hebreos, que se publicó en 1891, editado por Salomón Benaioun

Le Mebasser Tob
Le Mebasser Tob, semanario publicado en Tánger entre 1894-95, es seguramente el segundo medio específico para la comunidad judía, editado por Salomón Benaioun en árabe con caracteres hebreos.

Le Moghrabi
El tercer medio judío fue Le Moghrabi, también en árabe con caracteres hebreos, que salía todos los viernes y que se publicó en 1904.

El Horria y La Liberté
Continuador de los anteriores podemos considerar a El Horría (La Liberte) editado en árabe con caracteres hebreos, editado por Salomón Benaioun. Este periódico nació hacia 1915 y perduró al menos hasta 1917 en su edición árabe-hebraica. Salomón Benaioun publicó una versión en francés, con el título de La Liberté, cuyo director fue Haim Toledano, y en el que colaboraron Moïse Nahón y Rahma Toledano. Este periódico se publicó entre 1915 y 1922. El semanario aparecía los viernes y se subtitulaba "Journal de défense des intéréts Israélites au Maroc".
Haim Toledano (Tánger 1877- Nueva York 1967), había colaborado en El Eco Mauritano, en Le Reveil du Maroc, en La Crónica y en Diario de Tánger, además de haber sido corresponsal político de L’Independence Belge entre 1898 y 1903. Tras un periodo en Nueva York entre 1903 y 1913, volvió a Tánger, donde retomó la actividad periodística en La Libertad y El Horría; se estableció definitivamente en Nueva York en 1924. Uno de sus escritos es un pequeño folie to de 11 páginas: Le Maroc nouveau el les Israélites (Tánger, Imp. marocaines, 1914).

Mosse Nahón ("Tánger 1870, Francia 1940), fue pedagogo al ser vicio de la Alianza Israelita; es autor de varias obras: Notes d "un Colon du Gharb y Propos d 'un vieux Marocain, y de varios artículos de importancia, entre ellos "Les Israelites au Maroc" y "Roumis et forasteros".

Rahma Toledano, tangerina, periodista y publicista, colaboró en la prensa tangerina y también en la prensa española. Fue amiga de Angel Pulido, a quien este último dedicó su obra Mica. Homenaje a la mujer hebrea. Falleció en Madrid.

El Eco Israelita
En 1915 apareció el primero de los semanarios judíos en español, El Eco Israelita, subtitulado "Órgano defensor de los intereses hebreos", que se publicaba los días 7, 14, 21 y 28 de cada mes.

Renacimiento de Israel
Renacimiento de Israel, creado por A. Perl con el patrocinio de filántropo Amram Guahnish'", perduró entre 1924 y 1933; hacia 1930 era su subdirector Rafael Laredo. El periódico, que durante un tiempo se publicó en Algeciras en la imprenta Bayo y en la Algecireña, se decía "Defensor de los intereses políticos y nacionales de la colectividad Israelita de Marruecos", y sobre la cubierta se podía leer: "Revista hispano-sefaradí debidamente autorizada y recomendada por los reverendísimos Srs. rabinos mayores de Tetuán y 'Tánger".

Kol Hanohar
Kol Hanohar, dirigido por un plantel de jóvenes judíos, que se subtitulaba "Órgano de la Unión Universal de Juventudes Judías - Sección de Tánger", salió en 1927 con carácter mensual, y desapareció a los pocos meses de su creación, en 1928, al mismo tiempo que la propia asociación que lo sustentaba. Compuesto en pliegos amarillos, era, como Isaac Bendayán escribiera "un simulacro de periódico". Colaboraban en sus pliegos lo más granado de la juventud judeo-tangerina: Moisés Azancot, Rahma Toledano, Alberto Nahón, Moisés Serrulla, Haim Ribbi y el joven Benwaiche.

Adelante
En 1929 apareció, como continuador de Kol Hanohar, el periódico bimensual Adelante, dirigido por Jacques Sabah 523' y animado por Isaac Bendayán Benayon. En cierta medida, como escribe este último en el n° 28-29, tenía su precedente en Kol Hanohar, y su ideario era judío y sionista; su redactor jefe era Alberto Berdugo, y entre sus redactores y colaboradores se contaban Jacobo Bentata, Isaac Elbaz, Rahma Toledano, Jacob S. Levy (de Larache), Mosés A. Barcesat, Abram J. Bensadon, Alberto Cazès, M. Benitah y Alberto Nahón. El periódico se cerró en 1931 o 1932.

Crisol judío
En 1931 apareció Crisol judío, que se intitulaba "Semanario Independiente y Portavoz de las Juventudes Judías de Marruecos". Era su Director y Propietario el periodista larachense Jacob S. Levy y su redactor Moisés S. Berdugo.
523. Era Jacques hijo del filántropo Yom Tob Sabah, natural de Tetuán y establecido en Tánger. Años después de la aventura de Adelante, Jacques marchó a Casablanca, y en los años cuarenta se estableció en Caracas

Tribuna Israelita.
La guerra mundial y la ocupación de Tánger por las tropas franquistas paralizaron el desarrollo de la prensa judía tangerina. No hay noticias de prensa aparecida en los años cuarenta del pasado siglo, pero en los años cincuenta apareció una revista, Tribuna Israelita, en la que colaboró el escritor y abogado Carlos de Nesry 524 La revista se editaba en 1953.

Or/ Luz
En 1956 apareció una revista con periodicidad mensual, Or/ Luz en la que colaboraban jóvenes de Tánger y de Tetuán, entre ellos Moisés Garzón Serfaty, quien luego dirigiría durante muchos años la revista Maguen de Caracas. Tuvo una vida corta.

Otros periodistas judeo-tangerinos

Además de los ya citados periodistas judíos, otros jóvenes de la Comunidad tuvieron un papel en la prensa tangerina o como corresponsales de diversos periódicos:

Mesod Benchetrit; José Benoliel;Jacob Güitta, que colaboró en algunas ocasiones con la revista Marruecos, que editó Manuel L. Ortega antes de lanzarse a la edición de El Heraldo de Marruecos;
Moisés Azancot, autor de un importante libro contra el nazismo;
Bensadón, que fue periodista en Tánger hasta su traslado a Casablanca en 1946;
Armand Botbol, que fue miembro del Comité de a Asociación de la Prensa de Tánger;
Marcos Sicsu;
Rafael Laredo, corresponsal hacia 1930 de la Agencia Telegráfica Judía y de la Jeunesse juive.
Isaac Bendayán, corresponsal en 1930 de L’Avenir Illustré, de Casablanca;
M. Bitton, corresponsal de la revista Israel, de Buenos Aires;
León Azerrad, que publicó varios artículos en España durante la guerra civil con el seudónimo de Ben Krimo, colaboró en los años 1950 y 1951 en la revista Marruecos;
Jacob A. Pinto, que escribió un artículo sobre La enseñanza hebrea en Marruecos, dentro del libro de Jacob S. Levy (ver bibliografía); etc.

Periodistas judíos hispano-marroquíes en las restantes ciudades

En las restantes ciudades del trapecio norte marroquí el papel de los judíos en la prensa fue bastante más secundario. En general fueron los españoles quienes iniciaron la prensa escrita en la zona, y aunque la participación de los judíos fue más bien escasa, conviene citar las raras referencias encontradas:
Jacob S. Levy.- En Larache, el periodista más conocido fue Jacob S. Levy, corresponsal de diversos medios, entre ellos España Colonizadorda 526 de Madrid, la madrileña Revista de la Raza, y la ceutí Aírica, Revista de Tropas Coloniales (véase bibliografía). A él se debe la edición de La Voz de Israel, que apareció en Larache y también el semanario tangerino Crisol Judío.

David Gabay.- David Gabay, probablemente de Larache, colaboró en La Gaceta de Africa, de Tetuán'''.
Salomón Bensabat.- Salomón Bensabat, de Larache, abogado, colaboró en los Cuadernos de Estudios Aricanos con un interesante estudio sobre los judíos de Marruecos.-
León Eljarrat.- En Alcazarquivir León Eljarrat era corresponsalun total de 1673 lectores''' hacia 1930 del Heraldo de Marruecos.
Raquel Salama.- De origen tetuaní o larachense debía ser Raquel Salama, que colaboró en alguna ocasión en la revista literaria Al Motamid de Larache528.
Hayim Cohén.- El tetuaní Hayim Cohén, es autor de un artículo en La Gaceta de Africa en 1935 529 muy probablemente sea quien fue presidente de la Comunidad judía de la ciudad.

Lectura y bibliotecas
Las escuelas de la Alianza Israelita Universal abrieron el camino para que la lectura, aparte la de textos religiosos, pasara a ser un hábito en las costumbres de los hispano-hebreos. Por la propia organización de la sociedad judía, este hábito se desarrolló fundamentalmente entre los estudiantes y las mujeres, y con menor intensidad en los hombres adultos, que se centraban en la lectura de la prensa.

Las escuelas de la Alianza crearon sus propias bibliotecas, y también los casinos, a los que nos hemos referido en el capítulo de organizaciones sociales, dispusieron de bibliotecas y de sistemas de préstamo que eran de uso cotidiano. Pero el público hebreo utilizaba además las bibliotecas que las autoridades españolas generaron en la zona, y también las de los centros culturales franceses que existieron tanto en "Tánger como en Tetuán (esta ultima tras la Independencia del país).

Una estadística de 1945 de la Biblioteca Española de Tánger muestra que tuvo 4502 lectores israelitas de un total de 21729 lectores. La Biblioteca Municipal de Alcazarquivir registró 5345 lectores israelitas en 1955, de un total de 16666 lectores. En ese mismo año, en Villa Sanjurjo (hoy Alhucemas), la Biblioteca Municipal registró 181 lectores israelitas de un total de 1673 lectores.

2 comentarios:

  1. VIBIANS ARZA SHRIQUI11 de enero de 2011, 22:36

    ME ENCANTA ESTA PUBLICACION YA QUE SOY NIETA DE DAVID SHRIQUI.

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    1. hola muy buenas estoy preparando una tesis sobre prensa hebrea en marruecos muchas gracias.

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