8/24/2009

Instituto Politécnico Español de Tánger

La preocupación de España por la enseñanza en Marruecos después de la independencia del país ha sido muy irregular. El capital acumulado en ese dominio desde tiempos remotos, fue dilapidado por cierta incompetencia de la acción exterior. Como reconoce el profesor Martín Guerrero, en quien se basa esta reseña, el panorama comenzó a cambiar con la llegada al poder de Felipe González en 1982. No fue la panacea, pero si mucho mejor que los gobiernos anteriores


Citas del discurso de D. Santiago Martin Guerrero en el Acto Conmemorativo del 50 aniversario de su creación (octubre 1999)


El Instituto tiene una historia material que la mayoría de los aquí presentes conoce mejor que yo. La resumiré brevemente en atención a esa minoría entre la cual podría encontrarme si no fuese porque, conminado por la necesidad de estas palabras, he acudido a la memoria histórica de los "viejos del lugar" que me la han contado. D. Carlos Sánchez Tárrago, administrador que fue de la extinta residencia y secretario del Centro más tarde, escribió un breve artículo en el núm. V de Kasbah titulado "Apuntes para la Historia del Instituto Politécnico Español". En él figuran datos legislativos, de presupuestos, de personal, de alumnos, etc. y a él me remito para quien quiera conocerlos.

La idea de crear el instituto debió concebirse después de la segunda guerra mundial cuando el régimen político del general Franco se hallaba en la más grave de sus situaciones. En efecto, cuando cambia el curso de la segunda guerra mundial y comienza a verse claro que los alemanes van a perderla, el caudillo comienza a hablar de democracia orgánica, a publicar el fuero de los españoles y el del trabajo y a darle a su régimen, al menos, una apariencia parlamentaria. Pero este viraje no sirve para mucho. Cuando acaba la guerra se le niega la entrada en la ONU y se retiran los embajadores de las principales potencias. Sin apenas apoyos internacionales Franco se encuentra en un aislamiento total que coincide con la presión política de los republicanos en el exterior y con el terrorismo del maquis en el interior.

En estas circunstancias Tánger vuelve a ser una ciudad internacional en la que la colonia española es cada vez más numerosa. La constituyen algunos refugiados políticos y numerosos refugiados económicos entre los cuales tengo que contar a mi tía Isabel y a mi primo Pepe, huérfano de guerra. Y es ahora cuando, además del Grupo se piensa en crear un instituto. ¿Por qué precisamente ahora?.

Parece descartada la duda acerca de los buenos oficios desempeñados por el obispo Betanzos en la génesis del proyecto que llevaría a la construcción del edificio. Así al menos lo atestigua el betilo o monolito - ya casi un monumento arqueológico - que se puso en el humilde parterre de la entrada. La prudencia aconsejó trasladar el busto al interior y colocarlo en una de las exedras u hornacinas del vestíbulo superior afrontado a una botija de cobre envejecido tan enigmática como inoperante pero meritoria obra de orfebre al fin y al cabo. Abajo quedó el pedestal con una inscripción que, falta de elemento sustentado y ausente el latín de la formación básica generalizada, se convirtió en una adivinanza para la mayoría de los pasantes: IN EPISC. BETANZOS. MEM. Cualquier turista gallego podrá pensar que se trata de una monumento a la ría del mismo nombre.

El busto por su parte, al encontrarse al alcance de la mano se vio y se ve expuesto a la mofa irreverente del alumnado que, un día sí y otro también, le coloca una colilla en la comisura de los labios, le pinta unas gafas con tiza o le pega un muñecajo con chicle para desesperación de bedeles y limpiadoras.
El Instituto estuvo terminado en 1948 comenzando las clases en 1949. Fue el curso 49-50 el primero completo que pudo realizarse aquí. La inauguración oficial fue tal día como el próximo martes, doce de octubre de hace cincuenta años. Lo puso en marcha una directiva que -cumplido su objetivo - dimitiría el 31 de diciembre.

De ella formaba parte como secretario D. Francisco Cabanillas fallecido este verano a cuya memoria, desde aquí, rindo un respetuoso homenaje junto al de todos aquellos que aportaron algo a este centro y que ya no se encuentran entre nosotros.
En la segunda etapa, las circunstancias cambiaron bastante. Marruecos alcanzó la independencia y Franco superó el aislamiento pero las relaciones entre ambos países no fueron ni lo buenas ni lo intensas que hubiese sido de desear.

Da la impresión como de que, disuelta su guardia personal, Franco se olvida de Marruecos y Marruecos de España. En este contexto, con un Tánger cada vez más marroquí y menos internacional, el papel del Instituo cambia. Al escaparate se le ha roto la luna y la formación de cuadros medios no tiene ya demasiado sentido. Es una etapa dificil porque el idioma español comienza a ser desterrado de Marruecos. Las autoridades marroquíes entienden que tres idiomas son muchos y que la presencia de un segundo idioma propio en el norte no era más que un factor de disgregación cuando lo que el país necesitaba era acabar de formar una conciencia nacional que comprendiese todo el territorio.

Hay que esperar al primer gobierno socialista para que el panorama comience a cambiar y el papel del Instituto también. Entramos así en la tercera etapa a la que he aludido antes. Felipe González distingue al fallecido rey Hassan II con un trato exquisito y preferente que la inteligencia del monarca marroquí no deja de captar ni de valorar. El intercambio de visitas de los reyes y el papel destacado que Felipe González concede a Marruecos en el conjunto de la diplomacia española harán el resto para que podamos afirmar que, efectivamente, se entra en otra etapa.

2 comentarios:

  1. Seguramente sea por mi avanzada edad, que cada vez pienso más en mi añorado Tánger. TÁNGER, la ciudad que me vio nacer y a la que no puedo alejar de mi pensamiento, aunque por supuesto, no lo intento. Antes al contrario, me resulta tonificante y relajante pensar en ella. Perderme con la imaginación por sus calles y callejuelas. Verme en los lugares por los que transitaba, por los que paseaba, el Grupo Escolar España, en él que aprendí mis primeras letras y casi casi las últimas. Los sitios donde trabajé. Almacenes Kent, hotel Velázquez, Inimex. Últimamente consulto, más bien devoro, las webs que descubro y que dicen algo sobre mí querida y añorada ciudad, y sobre todo relacionándolo con la gente que allí vivió y que ahora está repartida por el mundo . Cuando voy allí, aunque me gusta hacerlo, siento pena, porque, y esto es normal y lógico, no es ni por asomo el Tánger que vivimos, con sus luces y sus sombras. Que todo hay que decirlo.
    Bueno, estábamos en el IPE. Yo soy de la promoción que lo inauguro, allá por el año 1949. Yo no debía haber pasado, de la 4ª clase en la que estaba en el Grupo, al instituto. Esta es una espinita que tendré siempre clavada. No estaba preparado. Tenía sólo 10 años. Pero el instituto había que llenarlo de alumnos. Por eso pasaron casi en tromba, quiero recordar, toda la 6ª clase, casi toda la 5ª y los más empollones, eso sí, previo paripé de examen, de la 4ª, entre los que me encontraba. Esto, estoy seguro, marco mi vida. Pues me convertí, a mis 10 añitos, en juguete de profesores y alumnos. Me bautizaron con el alias del pulga. Dejé de interesarme por los estudios y no pasé de 1º.
    Terminar diciendo que a estas alturas me acuerdo de pocos profesores, Sólo me vienen a la memoria los nombres de los señores Cobos, Cabanillas, Morla, este de educación física y de la señorita que daba francés, Perales.
    Un fuerte abrazo a mis paisanos. Mi nombre Juan Rodríguez Iglesias. Mi residencia actual, Torremolinos.
    1 de enero de 2012

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    1. hola Juan yo estuve en el grupo escolar españa entre los años 54 y 59 si estuvistes por aquellas fechas podriamos comentarlo yo no vivo muy lejos estoy en Rincon de la Victoria si estabas por aquellas fechas podriamos intercambiar mail y asi poder comentar ciertas cosas aunque ya es lejano aun recuerdo apellidos de ciertos compañeros de clase.si lo deseas me tengo a tu disposicion

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