12/25/2007

Tánger, Tetuán, Larache, Alcázarquivir, pasos perdidos de España

El recordar se hace con vista en el porvenir, solía decir Ortega y Gasset. La historia, incluido su género menor, la leyenda, tiene menos sentido si no sirve para el futuro. Hombres de a caballo y espadín al cinto, políticos y gobernantes llenan las pinacotecas. Ellos, a veces, sólo necesitaron estar bien colocados en un escalafón de linajes reconocidos para pasar a la posteridad. El resto de los mortales necesita realizar alguna acción heroica o tener una muerte exótica para ser recordado.

Los catalanes y Tánger

El convencimiento de que la historia la escriben los vencedores es un tópico muy arraigado sobre el que no existe acuerdo. El historiador Josep Fontana sostiene que los vencedores no escriben la historia pero son los únicos que disponen de medios para presentar su versión. François Furet, por el contrario, cree que “el historiador, eterno reductor de virtualidades de una situación a un futuro único” es quien posee esa capacidad de recrear para los contemporáneos su pasado.